Ejidatarios de Chuburná acusan a Yansa y Sergio Oceransky por ser usados y defraudados.

Exhiben ejidatarios de Chuburná incumplimientos, artimañas y mentiras de la Fundación Yansa y a su director, Sergio Oceransky, quien para sus fines mercantiles los uso como “bandera social”, es decir, como carnadas con promesas de pagarles y no les cumplió. Por eso decidieron protestar de manera pacífica exigiendo sus derechos Ejidatarios del ejido de Chuburná, tomaron las calles para denunciar lo que consideran un presunto incumplimiento y burla por parte de la Fundación Yansa y su director, Sergio Oceransky, relacionado con acuerdos económicos pactados con la comunidad.

De acuerdo con los manifestantes, durante 2024 se les habría ofrecido un pago cercano a los cinco millones de pesos como parte de un acuerdo derivado de gestiones realizadas en el contexto del conflicto generado por la clausura del proyecto Ciudad Maderas. Sin embargo, aseguran que dicho compromiso no se ha cumplido, lo que ha generado inconformidad, desconfianza y preocupación entre los ejidatarios.
Durante la movilización, los participantes señalaron que la fundación presuntamente intervino en asuntos internos del ejido con promesas de respaldo legal y financiero que, hasta el momento, no se han materializado. “No estamos buscando pleito, estamos buscando respuestas”, expresaron algunos de los ejidatarios, quienes afirmaron que su objetivo es que la fundación explique con claridad el destino de los compromisos asumidos.
Los inconformes también indicaron que han acudido a la Fiscalía General del Estado para presentar denuncias relacionadas con este caso. Asimismo, advirtieron que situaciones similares podrían estarse presentando en otros ejidos de Yucatán, como Kinchil e Ixil, donde —según testimonios locales— la Fundación Yansa ha participado en procesos de asesoría que hoy generan incertidumbre entre los habitantes.
La manifestación en Chuburná refleja un malestar creciente en comunidades ejidales que señalan haber sido utilizadas como parte de estrategias de presión en conflictos territoriales y políticos.

Los ejidatarios reiteran que no buscan confrontación, sino que se respeten los acuerdos y se garantice transparencia en las acciones de organizaciones que aseguran defender causas sociales.

Esperan pronta respuesta y solución de la Fundación Yansa y de su director Sergio Oceransky, que no les ha dado la cara o una postura pública respecto a estos señalamientos; exigen a las autoridades asesorías y apoyo para que este supuesto defensor de las comunidades mayas deje de manipular, de engañarlos y usarlos para sus intereses personales o de grupos corporativos extranjeros o nacionales que le sostienen la fundación Yansa.
